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Mediciones ambientales · Colombia

Medición de ruido laboral

Medición de ruido laboral es el estudio que determina a cuántos decibeles está expuesto cada trabajador durante su jornada y si esa exposición supera el límite que fija la norma colombiana. No es tomar una lectura con un aparato: es medir en el puesto real, durante el tiempo real de exposición, y dejar un informe que sirva como evidencia.

Medina la realiza para empresas de todo el país.

Por Pablo Medina · Especialista SST 12 min de lectura

Higienista ocupacional midiendo el nivel de ruido con un sonómetro en trípode dentro de una planta industrial colombiana, con un operario uniformado trabajando al fondo

Cuándo está obligada la empresa a medir

No hay una norma que diga «mida cada año». La obligación nace antes, y por otro camino: el artículo 2.2.4.6.15 del Decreto 1072 de 2015 exige identificar los peligros y evaluar y valorar los riesgos, y eso incluye los físicos como el ruido. Una valoración seria de ruido no se hace a oído: se hace midiendo.

En la práctica, la medición se vuelve necesaria cuando se cumple alguna de estas condiciones:

  • Hay zonas donde cuesta conversar a un metro de distancia. Es el indicio clásico de que se superan los 85 dBA.
  • Se van a programar audiometrías y hace falta saber a quién y con qué frecuencia.
  • La matriz de peligros ya identificó ruido y no hay dato que sostenga el nivel de riesgo asignado.
  • Cambió algo: maquinaria nueva, otro turno, una línea distinta, una sede nueva.
  • Un requerimiento de la ARL o del Ministerio pide el soporte.
Dos operarios con casco, gafas y protección auditiva al cuello hablan muy de cerca junto a una prensa troqueladora, en una zona donde el ruido no deja conversar
Si para hablarse a un metro hay que acercarse al oído, es el indicio clásico de que se superan los 85 dBA.

Lo que no sirve es la estimación. Una matriz que dice «riesgo alto por ruido» sin una medición detrás es una opinión escrita en un formato.

Los límites que fija la norma colombiana

Los siete límites permisibles de exposición ocupacional al ruido de la Resolución 1792 de 1990, de 85 dBA para ocho horas hasta 115 dBA para un octavo de hora
Por cada 5 decibeles de más, el tiempo permitido se reduce a la mitad.

Aquí está el dato que casi nunca se cita completo. La Resolución 1792 de 1990 no fija un único límite: fija siete, y cada uno va atado a un tiempo de exposición. Los límites de los demás agentes —iluminación, calor, químicos— están en mediciones higiénicas ocupacionales.

Tiempo de exposiciónLímite permisible
8 horas85 dBA
4 horas90 dBA
2 horas95 dBA
1 hora100 dBA
Media hora105 dBA
Un cuarto de hora110 dBA
Un octavo de hora115 dBA

La lógica es sencilla y conviene explicarla al cliente: por cada 5 decibeles de más, el tiempo permitido se reduce a la mitad. Un puesto a 95 dBA no es «un poco peor» que uno a 85: es cuatro veces menos tiempo de exposición admisible.

El parágrafo del artículo 1 añade dos precisiones que se pasan por alto: estos valores aplican a ruido continuo e intermitente, y sin exceder la jornada máxima legal de ocho horas diarias. Es decir, no se pueden usar para justificar jornadas más largas en ambientes ruidosos.

Sonometría y dosimetría: qué mide cada una

Comparación entre sonometría y dosimetría: la sonometría mide el nivel de presión sonora y la frecuencia en un punto del ambiente según el artículo 89 de la Resolución 2400, y la dosimetría mide la dosis que acumula una persona durante su jornada
La sonometría dice dónde está el problema; la dosimetría, a quién le llega.

Son dos mediciones distintas y la norma las pide en artículos distintos. La sonometría es el estudio ambiental del artículo 89 de la Resolución 2400: mide el nivel de presión sonora y la frecuencia en un punto del área, y sirve para localizar la fuente y decidir el control de ingeniería. La dosimetría mide la dosis que acumula una persona durante su jornada, y es la única que permite aplicar la tabla de límites por tiempo de la Resolución 1792.

Ninguna sustituye a la otra: un mapa de ruido sin dosimetría no permite aplicar la tabla, y una dosimetría sin mapa dice que alguien está sobreexpuesto pero no qué máquina intervenir. Qué pide el artículo 89 y qué debe traer un estudio de ese tipo se explica en la página de sonometría.

Ruido laboral o ruido ambiental: dos estudios que no se reemplazan

Cuando a una empresa le piden «un estudio de ruido», lo primero es saber quién lo pide y para qué. En Colombia hay dos normas distintas, con autoridades distintas, y cada una protege a alguien diferente.

Ruido laboralRuido ambiental
NormaResolución 1792 de 1990Resolución 0627 de 2006, del Ministerio de Ambiente
A quién protegeAl trabajador expuesto en su puestoA los vecinos y al entorno de la empresa
Contra qué se comparaLos siete límites por tiempo de exposiciónLos estándares de emisión (art. 9) y de ruido ambiental (art. 17), por sector y con valor de día y de noche
Quién lo exigeEl SG-SST, la ARL, el Ministerio del TrabajoLa autoridad ambiental del municipio o de la región

Un estudio no sirve para el otro. Una planta puede cumplir hacia la calle y tener operarios por encima de 85 dBA dentro, y también al revés. Si lo pidió la autoridad ambiental, una queja de vecinos o un trámite ambiental, lo que hace falta es la medición de ruido ambiental, y esta no le sirve. Si lo pidió la ARL, la matriz de peligros o el médico laboral para programar audiometrías, es esta.

Lo que arriesga la empresa que no mide el ruido

El ruido tiene algo que no tienen otros peligros: el daño no se nota el día de la exposición. La pérdida auditiva avanza despacio y suele aparecer cuando el trabajador ya lleva años en el puesto. Por eso no medir no cuesta nada al principio; el costo llega tarde y de golpe.

Cuando aparece un caso. Si un trabajador desarrolla una hipoacusia y se discute si viene del trabajo, la pregunta es a cuánto ruido estuvo expuesto y durante cuánto tiempo. Un estudio con fecha, hecho por cargo y por grupo de exposición, es lo que permite contestarla. Sin ella, la empresa no tiene un solo número propio que poner sobre la mesa.

La culpa patronal. El artículo 216 del Código Sustantivo del Trabajo dispone que, cuando exista culpa suficiente comprobada del empleador en la enfermedad profesional, este queda obligado a la indemnización total y ordinaria por perjuicios, descontando lo que ya pagó el sistema de riesgos laborales. Esa diferencia sale del bolsillo de la empresa. Haber medido, y haber controlado lo que salió por encima del límite, es la evidencia de que actuó. Cómo se discute una demanda así le corresponde al abogado laboral de la empresa; al SG-SST le corresponde dejar la prueba.

La visita. Sin informe, el estándar de mediciones de la Resolución 0312 queda en cero, y el artículo 13 de la Ley 1562 de 2012 permite multas de hasta 500 salarios mínimos por incumplir las normas de seguridad y salud en el trabajo. La forma en que se gradúan está explicada en visita de inspección del Ministerio de Trabajo. Lo que la pérdida auditiva le hace al trabajador y cómo se le hace seguimiento vive en el SVE de conservación auditiva.

Qué preguntar antes de contratar la medición

La calidad de una medición de ruido se decide en la cotización, antes de que llegue el técnico. Estas son las respuestas que el proveedor tiene que poder dar por escrito:

  • ¿Hará dosimetría o solo sonometría? Si hay personas que se mueven entre zonas, sin dosimetría no se puede aplicar la tabla de la 1792.
  • ¿Cómo va a agrupar a los trabajadores? Las conclusiones tienen que salir por grupo de exposición, no como un promedio de toda la planta.
  • ¿En qué turno y con qué nivel de producción va a medir? Si la operación cambia entre turnos, el más ruidoso tiene que quedar dentro del estudio.
  • ¿De cuándo es el certificado de calibración del equipo? Se pide con la cotización, no cuando ya llegó el informe.

Una cotización que solo dice «medición de ruido, tantos puntos» no permite saber qué se está comprando.

Qué debe estar listo antes de que llegue el medidor

Qué debe preparar la empresa antes de una medición de ruido: producción en marcha normal, listado de puestos y turnos, horas reales por zona y un acompañante que conozca la operación
Una planta a medio ritmo el día de la visita obliga a repetir la medición.

La medición de ruido laboral se hace en condiciones normales de operación, y eso hay que prepararlo. Si el día de la visita la planta está a medio ritmo, el resultado no representa nada y toca repetirla.

  • La producción funcionando como un día normal, no un domingo ni en mantenimiento.
  • El listado de puestos y turnos, con cuántas personas hay en cada uno.
  • Las horas reales que cada grupo pasa en cada zona. Es lo que permite comparar contra la tabla de la 1792.
  • Los equipos que generan ruido identificados, incluidos los que solo se encienden a ratos.
  • Un acompañante que conozca la operación, porque quien mide no sabe qué es rutinario y qué no.

Qué tiene que traer el informe

Los siete elementos mínimos de un informe de medición de ruido laboral: equipos, calibración, puntos y tiempos, comparación con la norma, conclusiones por grupo, controles y firma con licencia
Si un tercero no puede repetir la medición con ese informe, no es un informe técnico.

Un informe de ruido que no permita a un tercero repetir la medición no es un informe técnico: es un papel. Estos son los mínimos que conviene revisar antes de dar el recibido:

  • Identificación de los equipos usados, con marca, modelo y serie.
  • Certificado de calibración vigente del sonómetro o dosímetro, y la calibración de campo hecha antes y después de medir.
  • Los puntos o trabajadores medidos, con su ubicación y el tiempo de exposición considerado.
  • Los resultados comparados contra la Resolución 1792, no contra un valor genérico.
  • Conclusiones por grupo de exposición, no un promedio de toda la planta.
  • Recomendaciones de control en orden: primero la fuente, después el medio, y solo al final la protección personal.
  • Firma de quien lo elabora, con su licencia en seguridad y salud en el trabajo.

Ese último punto no es un trámite: un informe firmado por alguien sin licencia vigente no sostiene nada ante una visita.

Cada cuánto se repite

La norma no fija una periodicidad para la medición de ruido laboral. Lo que manda es el cambio: se vuelve a medir cuando cambia lo que se midió. Una línea nueva, un traslado de máquina, un turno adicional o una obra de insonorización obligan a rehacer el estudio, porque el dato anterior dejó de representar la realidad.

Cuando no cambia nada, la norma deja la frecuencia en manos de la empresa: se fija en el plan de trabajo anual, con la razón escrita, y lo que la sostiene es que el dato siga representando la operación. Un informe de hace años presentado como vigente es justo lo que se cae en una visita. Y hay una regla práctica que evita discusiones: si se implementó una medida de control, hay que medir después para demostrar que funcionó. Un control sin medición posterior es una intención, no un resultado.

Técnico con casco, gafas, guantes y protección auditiva cierra la puerta del encerramiento acústico de un compresor industrial
Un encerramiento acústico es un control de ingeniería. Solo una medición de ruido posterior demuestra que funcionó.

Qué pasa después de la medición

El informe de la medición de ruido laboral no es el final: es el insumo de tres cosas.

Las audiometrías. La Resolución 1843 de 2025 regula las evaluaciones médicas ocupacionales, y su artículo 15 liga la periodicidad a la exposición. Sin medición, la empresa no sabe a quién le corresponde audiometría ni cada cuánto.

Trabajador con audífonos de examen sentado en una cabina audiométrica mientras una profesional de la salud maneja el audiómetro al otro lado del vidrio
La medición de ruido es la que dice a quién le corresponde audiometría y cada cuánto.

El programa de vigilancia. Cuando hay trabajadores por encima del límite, lo que sigue es un sistema de vigilancia para conservación auditiva, que es donde se hace el seguimiento en el tiempo. La medición dice quién entra; el programa dice qué se hace con ellos.

Los controles. La jerarquía del artículo 2.2.4.6.24 del Decreto 1072 obliga a intentar primero eliminar o sustituir la fuente, después los controles de ingeniería y administrativos, y solo al final la protección auditiva. Entregar tapones sin haber intentado lo anterior es saltarse el orden que exige la norma.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el límite de ruido permitido en el trabajo en Colombia?

85 dBA para una jornada de ocho horas, según la Resolución 1792 de 1990. Pero no es el único: la norma fija siete límites según el tiempo de exposición, y por cada 5 decibeles de más el tiempo permitido se reduce a la mitad, hasta 115 dBA para un octavo de hora.

¿Qué pasa si la ARL pide la medición y la empresa no la tiene?

Lo que se pierde no es solo el ítem de seguimiento y medición de la Resolución 0312: es la posibilidad de discutir después. Si más adelante aparece una hipoacusia y hay que determinar el origen, la empresa que midió tiene tiempos de exposición documentados por cargo y puede sostener una posición; la que no midió no tiene con qué, y la ausencia de dato no la favorece. La medición se hace antes de que haga falta, no cuando ya hay un caso abierto.

¿Cada cuánto hay que medir el ruido?

La norma no fija una periodicidad. Se mide cuando cambia lo que se midió —maquinaria, turnos, distribución, sedes— y después de aplicar un control, para demostrar que sirvió. Cuando nada cambia, la empresa fija la frecuencia en su plan de trabajo anual y deja escrita la razón.

¿Quién puede firmar un informe de medición de ruido?

Un profesional con licencia vigente en seguridad y salud en el trabajo. Sin esa firma, el informe no sirve como evidencia ante una visita.

¿Basta con entregar tapones auditivos?

No. El artículo 2.2.4.6.24 del Decreto 1072 fija una jerarquía: primero eliminar o sustituir la fuente, después los controles de ingeniería y administrativos, y la protección personal al final. Entregar tapones sin haber intentado lo anterior salta ese orden.

¿La medición sirve para programar las audiometrías?

Sí, y es uno de sus usos principales. Sin saber quién está expuesto y a cuánto, no se puede definir a quién le corresponde audiometría ni con qué frecuencia, que es lo que liga el artículo 15 de la Resolución 1843 de 2025 a la exposición.

¿La medición de ruido laboral sirve para la autoridad ambiental?

No. La autoridad ambiental aplica la Resolución 0627 de 2006, que mide lo que la empresa emite hacia su entorno y lo compara con estándares por sector, de día y de noche. La medición laboral compara la exposición del trabajador contra la Resolución 1792. Son estudios distintos y uno no reemplaza al otro.

Fuentes normativas oficiales

  • Resolución 1792 de 1990

    Ministerio de Trabajo y Ministerio de Salud: valores límites permisibles de exposición ocupacional al ruido, con los siete tiempos de exposición y el parágrafo sobre ruido continuo e intermitente.

  • Decreto 1072 de 2015

    art. 2.2.4.6.15 (identificación de peligros y valoración de riesgos) y art. 2.2.4.6.24 (jerarquía de las medidas de prevención y control).

  • Resolución 1843 de 2025

    Ministerio del Trabajo: evaluaciones médicas ocupacionales; su art. 15 liga la periodicidad a la exposición.

  • Resolución 2844 de 2007

    adopta las Guías de Atención Integral en Salud Ocupacional, entre ellas la de hipoacusia neurosensorial inducida por ruido.

  • Resolución 0312 de 2019

    estándares mínimos: seguimiento y medición a las condiciones de salud y de trabajo.

  • Código Sustantivo del Trabajo

    art. 57, num. 2: deber del empleador de procurar locales apropiados y elementos adecuados de protección; art. 216: culpa del empleador e indemnización total y ordinaria de perjuicios.

  • Ley 1562 de 2012

    art. 13: sanciones por incumplir las normas de seguridad y salud en el trabajo, hasta 500 salarios mínimos.

  • Resolución 0627 de 2006

    Ministerio de Ambiente: norma nacional de emisión de ruido y ruido ambiental (arts. 9 y 17).

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Cómo lo trabaja Medina

Medina hace la medición con equipo calibrado y entrega el informe con todo lo que pide la lista de arriba, incluida la comparación puesto por puesto contra la tabla de la Resolución 1792 y las recomendaciones en el orden de la jerarquía de controles. El resultado alimenta la matriz de peligros, que es donde el ruido deja de ser una impresión y pasa a tener un número. El estudio se puede contratar solo o dentro de las mediciones ambientales de la empresa, junto con iluminación o estrés térmico, que suele salir mejor cuando hay que cubrir varias áreas.

Higienista industrial con chaleco señala una zona roja en el plano de la planta mientras el jefe de producción y una integrante del COPASST revisan los resultados de la medición de ruido
El informe deja de ser un archivo cuando cada zona del plano tiene un número y una decisión.

Si a la empresa le pidieron «un estudio de ruido» y no tiene claro si es el laboral o el ambiental, o si ya tiene un informe y no sabe si le sirve, escríbanos y lo revisamos. Dos fallos bastan para tumbar un informe: la calibración vencida y las conclusiones dadas por promedio de planta en vez de por grupo de exposición.

Los estudios de ruido que más se repiten fuera de Bogotá están en la industria y la manufactura de Medellín, Cali, Barranquilla y Soacha, la metalmecánica de Manizales y Pereira, y las plantas de Cota, Mosquera y Tocancipá.

Hablemos de su caso